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RESPONSABILIDAD CIVIL DEL CIRUJANO PLÁSTICO Y CLÍNICAS ESTÉTICAS.-

La responsabilidad civil del cirujano plástico y clínicas estéticas, son temas muy en boga, de estado público, sobre los cuales los medios se ocupan  a diario, invitando a terceros a analizar la problemática planteada con resonantes casos de presuntas  negligencias médicas, y,  por lo general, lo hacen con supino desconocimiento de la normativa legal que rige la materia, de los avances  jurisprudenciales, y de las posiciones doctrinarias vigentes,  lo que mi seduce en deslizar algunos conceptos para llevar algo de luz tanto a médicos, clínicas dedicadas a esteticismo –que las hay y muchas-, y pacientes en general.-

OBLIGACIONES ASUMIDAS POR EL CIRUJANO PLÁSTICO:

Con la brevedad de síntesis que nos exige el medio periodístico, diremos que pacíficamente se entiende que el profesional médico, en general, asume una obligación de “medios”; es decir de hacer, de hacer bien su labor, de diligencia, de apego a la lex artis, sin comprometerse a la curación del paciente, principalmente por la cuestión aleatoria que reviste toda práctica médica. Ello salvo casos de excepción que la doctrina y jurisprudencia mayoritaria, sostenemos  como  de “resultados”; es decir en los cuales el profesional médico se compromete a eso, un “Opus” , a un resultado determinado.

La  cirugía estética embellecedora, es uno de estos casos de excepción, en el que tenemos posición tomada en el sentido que el médico cirujano plástico, asume obligaciones de resultado en su quehacer específico, el embellecimiento prometido. .-

La diferencia entre ambas,  obligaciones de “medio” y de “resultado”, es de gravitante importancia;  mientras en las denominadas obligaciones de “medios” el actor deberá probar culpa, negligencia, o impericia en el obrar profesional; en las otras,  denominadas de “Resultado”, solamente deberá probar el incumplimiento del resultado, sin importar la culpa o falta de ellas por parte del profesional médico.

Es decir, en buen romance, en el caso que el cirujano plástico no obtenga el embellecimiento prometido, deberá  responder por los daños causados.

a) Posiciones doctrinarias en el tema:

1.- Obligaciones de “medios”:

Para un sector, que diremos, es minoritario hoy en día, el cirujano plástico asume siempre obligaciones de medios, es decir en las que el paciente deberá probar su negligencia, impericia o imprudencia en la práctica médica. Y, como sabemos, la “prueba” de la culpa médica es verdadero bastión que enfrenta el paciente a la hora de demandar, ya que, por lógica deducción, es sumamente difícil la obtención de la prueba del acto negligente, o imperito; principalmente porque el que tendrá que dictaminar pericialmente será un profesional médico que deberá expedirse sobre el comportamiento profesional de su colega.

En esta orientación  se inclina el autor comprovinciano, el Dr Amilcar Urrutia:

“…En definitiva, consideramos que por los fundamentos médicos y jurídicos que expusiéramos …se impone concluir que, en nuestra opinión, las obligaciones que asumen los cirujanos en toda actividad quirúrgica –incluida por ende , la que es propia de los cirujanos plásticos – deben calificarse como de “medios” y no como “de resultados”.-

(Responsabilidad  por mala praxis quirúrgica. Ed. Hamburabí, pag 365):

En el mismo sentido opina Llambías:

“….no cabe  ver una distinta naturaleza entre la obligación del cirujano común y la del que práctica una cirugía estética, sino un distinto criterio para apreciar con mayor severidad  la culpa del médico en el segundo caso, que debe recabar absolutamente el consentimiento  del paciente e instruirlo con precisión de los riesgos  a correr y tratamiento a seguir…”

En la misma orientación Cornet señalo:

“…Coincidimos plenamente con la jurisprudencia que estamos citando, ya que en las operaciones plásticas no cabe entender que el facultativo se obliga a lograr el resultado buscado por él, y su cliente, sino más bien a ejecutar con diligencia lo que la ciencia, la técnica y el arte médicos  indican como conducentes para ello, según las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar. Ello así, el cumplimiento de las obligaciones  asumidas por el galeno deberá valorarse con mayor rigor, pero ello no cambia el carácter de la  obligación de medio y no de resultado…”

(El contrato de cirugía plástica, en obligaciones y albores del siglo XXI, Oscar J Ameal).-

2) Engendra obligaciones de Resultado:

Llamas Pombo:

El profesor de la universidad de Salamanca recurre al concepto de culpa “in contrahendo” y al deber de información que pesa sobre los profesionales. Cuando la  finalidad de la intervención es meramente estética, el médico o bien asume una obligación de resultado, garantizando el logro de dicha finalidad, o bien incurre en una necesidad perentoria, o sea temerariamente, de una obligación superior a sus fuerzas y provoca un riesgo o peligro evitables con sólo dejar de operar…”

Por ello, en esta especialidad, asume un papel fundamental el deber de información profesional…”

(Llamas Pomblo, la responsabilidad médica p. 84)

En idéntico sentido en el orden Nacional: Mosset Iturraspe- Lorenzetti, (Contratos Médicos p 201.-)

La jurisprudencia es frondosa en este sentido:

“…Sí bien se ha considerado que la obligación asumida por el médico  no es de resultado (sanar al enfermo) sino de medios, o sea emplear toda su diligencia y prudencia a fin de lograr su curación, la que no puede asegurar, se hace excepción de algunos supuestos particulares , entre los que se cuenta la cirugía  estética, en los cuales la obligación se considera de resultado, puesto que de no prometerse un resultado feliz al paciente, este no se sometería al tratamiento u operación.

(CNCI  Sala E, 20/9/85 LL 1985-A-469.-)

“…En la generalidad de los casos el médico se limita a satisfacer una obligación de medios, ya que se compromete a una conducta diligente, cuidadosa, prudente científica, apuntada a la cura o al mejoramiento del enfermo. Pero en los de excepción  -que no son pocos- el profesional médico debe garantizar un resultado que importe la obligación de obtener una finalidad determinada, precisamente, con anterioridad a la intervención. Ello sería el caso de los anatomopatólogos, laboratoristas de análisis, intervenciones quirúrgicas simples y  especialmente las que integran la cirugía plástica, compresiva  de la reparadora y estética…”

(CNCiv Sala I, 30/3/90 LL 1991-A-141.-)

“…La obligación asumida por el médico  en la atención del enfermo es de medios  y no de resultado.  En general, excepto en los casos de cirugía estética, aquél no se obliga a curar, sino a procurar la curación del enfermo…

(CNCiv Sla C 17/7/64 ED 8-295.-)

“…Respecto de la cirugía estética, tan peligrosa como la curativa, no hay divergencia en considerarla  obligación de resultado…”

(CNCiv Sala C 24/8/82, JA  1983-II-157).-

3)  El Deber de Información:

Ghersi, encuentra una tercera posición en el tema y es la referente a convertir en responsabilidad objetiva la cirugía estética cuando media una “información” especial en la que el cirujano compromete el resultado.  Es el caso corriente de implantes, por ej., en los que utilizando programas de computación se exhibe al paciente como quedará luego de la cirugía embellecedora que sea.

(Responsabilidad de cirujanos y equipo médico, Ed.  nova tesis., pág. 38.)

En esta tercera  corriente, también está la que se  aparta de expresarse sobre el tipo de obligación asumida por el profesional médico, y ponen el acento sobre “el consentimiento informado”. Es decir el defectuoso modo en que fue brindada la información al paciente, a fin de posibilitarle una decisión adecuada, y, de donde, ello engendra responsabilidad en el galeno.-

“Así como puede excusarse al médico por omitir información alarmante en situaciones de urgencia, estos factores emocionales no existen en caso de personas que tienen todo el tiempo del mundo para decidir si desean o no seguir viviendo con patas de gallo, etc…”

“…El deber de información impuesto a los facultativos adquiere particular relevancia tratándose de cirugías estéticas con fines de embellecimiento, en las que debe satisfacerse de una manera prolija y pormenorizada, atendiendo a los fines cosméticos y no curativos del cometido…”

(CNCiv Sala E, 20/9/85 LL 1986-A-469.-)

“…En la obligación del profesional médico advertir al paciente sobre los riesgos propios de los tratamientos a efectuarse; y aunque tal requisito debe cumplirse de acuerdo a las circunstancias de cada caso, no es dudoso que resulta inexcusable en intervenciones quirúrgicas de naturaleza plástica, dada su importancia y finalidad puramente estética y no terapéutica…”

(CNCiv Sala I, 30/3790 L.L. 1991-A-142.-)

“…Aunque no resulte expresamente establecido en la ley 17132 y sus modificatorias, por aplicación analógica de la ley 21.541,  el profesional médico debe informar de manera suficiente, acerca de los riesgos de la operación según sea el caso, sus secuelas, evolución previsible y limitaciones resultantes.  El deber de información por parte del profesional médico adquiere relevancia cuando se trata de cirugías estéticas con fines de embellecimiento, debiendo satisfacerse de una manera prolija y pormenorizada, en atención a los fines cosméticos y no curativos  del cometido …”

( CNCiv Sala I 30/3/90 LL 1991-A-141.-)

4) Posición de Alberto Bueres:

Sin lugar a dudas, Alberto Bueres, uno de los pensadores jurídicos Argentinos que más profundizo en el estudio de la responsabilidad civil del médico, encontró una solución que podríamos llamar ecléctica y a la cual hemos adherido en su oportunidad. —

Para Bueres el profesional, cirujano plástico, en toda cirugía de embellecimiento asume a priori dos obligaciones, una “de medios”, y es la referida a todo tipo de práctica medica, en la cual el profesional no puede asegurar el acontecer de lo imprevisible e inevitable: reacción alérgicas, a la anestesia, defectos en la cicatrización, etc.; y asume al mismo tiempo otra obligación, de “resultado” en lo que se refiere  al fin específico para el cual fue contratado. Es decir obtener el embellecimiento prometido.

OBLIGACION ASUMIDA POR LAS CLINICAS ESTÉTICAS:

Con relación a la obligación asumida por clínicas estéticas o entidades sanatoriales, la cuestión es distinta, pacíficamente entiende la doctrina y jurisprudencia, que ellas asumen una “obligación tácita de seguridad o garantía”, de donde la responsabilidad que emerge de ellas es de tipo objetiva.  Es decir, probada la responsabilidad del médico dependiente o a cargo de ellas, surgirá inexcusablemente la responsabilidad de la clínica, si posibilidad de eximirse de ella.

Es decir, será la clínica responsable solidaria con el médico o personal de la clínica, responsable del acto médico fallido. Hoy no existe en jurisprudencia discusión al respecto. 

“…Cuando  el paciente elige la clínica o entidad asistencial para su atención médica, es natural que dicha persona jurídica sea responsable del incumplimiento  dañoso y relevante de esta prestación…” (Bueres Alberto, Resp. Civil del Médico, ed. Hamburabi).-

“..Las clínicas y hospitales deben responder por el cuerpo de profesionales, el personal y los elementos que ponen en movimiento para ejecutar la prestación que han tomado a su cargo. De otro lado, pesa sobre ellos una “obligación tácita de seguridad” que se considera como accesoria de la obligación principal de prestar asistencia médica, y que exige que el servicio se cumpla en condiciones tales que el paciente no sufra daño alguno por deficiencia en la prestación prometida,,” (Gonzalez Zund- Cumplido, Daño Médico, ed. Mediterránea, pág. 245.)

CONCLUSIÓN:

Como se ha visto la responsabilidad emergente de la cirugía estética embellecedora y clínica dedicas a esta actividad profesional, es sumamente delicada, y no impone la inversión de la carga probatoria en cabeza del profesional, como algunos entienden. Es más delicada porque impone una obligación de resultado, de donde surgirá que el paciente solamente deberá probar el “incumplimiento” del embellecimiento prometido y no lograd, debiendo responder el profesional, sus auxiliares y propietarios de las clínicas respectivas en forma solidaria e ilimitada. Esperando haber aportado algo de luz en el tema, deberán los profesionales médicos y clínicas estéticas, tomar conocimiento del estado actual de la doctrina y jurisprudencia y extremar su conducta a la hora de “prometer” un resultado de embellecimiento determinado, caso contrario, con seguridad deberán responder civilmente por su incumplimiento.

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