Logo

Our Posts

SEGURIDAD JURÍDICA, o CONDENA SOCIAL

Las consideraciones del presente artículo, tienen relación directa con los hechos suscitados en la av. Sarmiento, en virtud de los cuales tres jóvenes sufrieron lesiones de distinta consideración, producto de un enfrentamiento con otro grupo de personas. Hechos todos, ampliamente publicitados en los medios, motivo por el cual omito reiterarlos; no obstante ello, sí quiero formular algunas consideraciones al respecto.

Intentaré ser lo más objetivo posible en el tratamiento del tema, en atención a que el estudio a mi cargo ha asumido la defensa de dos personas imputadas en este lamentable hecho.-

En primer término, debemos resaltar que repudiamos, y rechazamos, al igual que la sociedad en su conjunto, los hechos de violencia suscitados, que derivaron en lesiones de distinta consideración en estos jóvenes; como así también de otros hechos anteriores de similares características.

Salvada, y aclarada mi posición al respecto, paso al análisis del tema central del presente. Entiendo que, ni la justicia, en su obrar ajustado a derecho, e imparcial; ni la sociedad en su conjunto, debemos perder el rumbo correcto para el tratamiento de los hechos ocurridos.

Cuando la justicia intenta violentar las normas procesales para detener a una persona, o se impide o dilata la eximición de la detención dispuesta; (ya sea por vía de la calificación legal, o sus agravantes); o cuando como sociedad formulamos una “condena” anticipada sobre las personas vinculadas al proceso, sin conocer la realidad de los hechos ocurridos, y menos aún sin que exista fallo judicial; estamos equivocando el rumbo correcto.

De las versiones de los hechos, ampliamente difundidas por los medios, la mayoría de ellas contradictorias entre sí, o por lo menos, poco claras respecto a la forma en que ellos acontecieron, evidencia que existe un total desconocimiento de los mismos. Es más de las constancias obrantes en la causa, hasta el momento, no surge acreditada con claridad la forma en que se desarrollaron los hechos de este lamentable suceso.

Lo expuesto de ninguna manera quiere decir aceptemos, o justifiquemos los hechos ocurridos; todo lo contrario, son merecedores de un enérgico reproche social y legal. Ello no quiere decir que no existan uno, o varios responsables de los mismos; y que, luego de ser sometidos a un proceso llevado en debida forma, obtengan la sanción legal correspondiente por vía de la sentencia judicial a dictarse.

Lo que no debemos hacer como sociedad, es condenar anticipadamente a las personas vinculadas a la causa; máxime con los calificativos que se han difundido en algunos medios televisivos y radiales; y con el agravante que se ha llegado a detener, preventiva y presumiblemente, a personas que ni siquiera estuvieron en el lugar de los hechos.

Todas las personas detenidas y/o liberadas por falta de mérito, gozan, en principio, del principio de “inocencia”, tienen el derecho constitucional de ejercer su derecho de defensa, y aportar los elementos probatorios que se estimen pertinentes para acreditar la realidad de los hechos, y/o intentar la sanción legal que estimen les corresponde. Será la Justicia, la que, en definitiva, resuelva la sanción . No a la inversa.-

a) Mediatización de las causas judiciales:

No comparto la mediatización de las causas judiciales, y menos aún que se ventilen públicamente los antecedentes y cuestionamientos procesales; pero a la luz de los acontecimientos, habiendo tomado estado público algunas constancias del expte. judicial –incluso, en algún supuesto, antes que los abogados defensores- considero prudente aclarar algunos hechos, de suerte tal que la sociedad en su conjunto pueda merituar en su intimidad, el reproche social que se desliza sobre las personas vinculadas con la causa.-

En lo personal, me consta que se encuentran imputadas, e incluso han sido privadas de su libertad, personas que por lo menos en un supuesto, ni siquiera han estado presente en el lugar del hecho. En otros casos, se han vinculado a algunas personas que , en principio, y de acuerdo a lo que surge del expte. penal, hasta el momento, no habrían tenido ninguna participación, ni ingerencia en el lamentable suceso.

Por estos, otros tantos motivos, entiendo que, debemos intentar no prejuzgar; máxime cuando se está afectando, moral y personalmente, a personas que, en principio, no han tenido ningún tipo de participación en estos hechos.

Dejemos que la justicia actúe imparcialmente, sin presiones, ni condicionamientos sociales. Exijamos sí, diligencia y agilidad, en el trámite procesal de la causa; pero sin violentar normas procesales o legales, tal vez con la finalidad de satisfacer condenas sociales anticipadas.

Por último corresponde, si realmente queremos pacificar los espacios de diversión nocturna, y obtener mayores condiciones de seguridad para la circulación de los jóvenes en estos lugares; hacer un llamado de atención a los padres, que no deben evadir la responsabilidad que les cabe en la educación y comportamiento diario de sus hijos; menores, o mayores de edad.

Si lo que realmente exigimos como sociedad, es que se haga “justicia”, y si realmente exigimos, en todos los ordenes, mayor “seguridad jurídica”; dejemos que el Poder Judicial actúe libre e independientemente; y exijamos sí, de sus funcionarios, y magistrados: diligencia, probidad, e imparcialidad.

Especial para Diario Norte.-

RGZ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.